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<title>Artículos de revistas</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.12013/683</link>
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<pubDate>Thu, 09 Apr 2026 02:07:42 GMT</pubDate>
<dc:date>2026-04-09T02:07:42Z</dc:date>
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<title>Ingeniería para la prevención del colapso de cavernas en zonas cársticas</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.12013/2291</link>
<description>Ingeniería para la prevención del colapso de cavernas en zonas cársticas
Pedrozo Acuña, Adrián
Las grietas y conductos en el subsuelo de las zonas cársticas conforman su rasgo geomorfológico más común. Dichas grietas y conductos resultan de la disolución de roca caliza, producto del proceso erosivo a través de los años impuesto por el agua combinada con materia orgánica en descomposición y sales, cuya mezcla tiene el potencial de acelerar la disolución de la roca para conformar huecos y cavernas de diferentes tamaños que incluso pueden llegar a tener las dimensiones para ser accesibles al ser humano. Por esta razón, uno de los riesgos geológicos más frecuentes en estas zonas es justamente el asociado al colapso gravitacional del techo de las cavernas de roca sobre sí mismas, sea este resultado de un proceso erosivo natural o por la imposición de un peso extrínseco sobre el techo que excede su capacidad de carga. Por estas razones, las obras de ingeniería civil en zonas cársticas requieren seguir recomendaciones para la definición de una relación entre grosor y anchura de la cueva que garantice tanto su integridad física como la seguridad de la infraestructura que se desea construir sobre ellas. Además, existe otro parámetro de importancia a considerar, el que define la solidez geológica de la roca o macizo rocoso.&#13;
En zonas cársticas, un parámetro ingenieril fundamental para determinar la estabilidad de una cueva es la relación que existe entre el grosor su techo y. la anchura de esta. Como regla general, y del lado conservador, se acepta que una caverna es estable y puede ser “ignorada” por un constructor, cuando el grosor de su techo excede su anchura. En caso de encontrar algún rastro de cavidad o caverna con los sondeos directos e indirectos, se sugiere la ampliación del programa de sondeos directos al menos a seis sondeos transversales al trazo y a cada 25 m. En todos los casos, la profundidad sugerida para los sondeos directos es de 15 m. Con esta sencilla recomendación garantizamos el cuidado del paisaje cárstico, al mismo tiempo que se garantiza la conservación de estos sistemas tan importantes y apreciados en nuestro país.
DOI: doi.org/10.24850/b-imta-perspectivas-2022-19
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<pubDate>Sat, 01 Jan 2022 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2022-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Sustentabilidad y ética: pilares de la nueva gestión del agua</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.12013/2290</link>
<description>Sustentabilidad y ética: pilares de la nueva gestión del agua
Pedrozo Acuña, Adrián
Los cambios repentinos detonados por el acelerado desarrollo económico global han impuesto una fuerte presión sobre nuestro planeta, lo cual ha resultado en desequilibrios del ciclo hidrológico global, que hoy se manifiestan en eventos extremos más severos, como las graves sequías o las inundaciones registradas en diferentes partes del mundo. Por si esto fuera poco, existe un documentado incremento en la demanda de agua superficial o subterránea por distintos usuarios que, aunada a la degradación de la calidad del agua por las actividades humanas, incrementa la sobreexplotación de ríos y acuíferos en todo el planeta. Esto ha dado lugar a una gran diversidad de conflictos hídricos, los cuales tienen su origen común en la utilización de un modelo incompleto de gestión del agua que considera únicamente una perspectiva técnica de eficiencia económica y productividad, soslayando equidad, justicia y participación ciudadana.&#13;
Se requiere de un conocimiento certero de las condiciones naturales del territorio, para que, a partir de ellas, podamos reconocer entre todos que existen lugares en el mundo donde es mejor ya no instalar actividades hídricamente muy intensivas. La humanidad ha demostrado capacidad transformativa a lo largo de su historia. Hoy, más que nunca, esta capacidad transformativa debe llegar al agua, solo así haremos de este elemento un motor de desarrollo económico para todos. Al final de cuentas, lo que tenemos que entender es que todos compartimos el mismo planeta con agua insuficiente para continuar con un modelo económico que fomenta prácticas de consumo y producción no sustentables.
DOI: doi.org/10.24850/b-imta-perspectivas-2022-18
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<pubDate>Sat, 01 Jan 2022 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2022-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Agua y desarrollo económico en zonas cársticas</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.12013/2288</link>
<description>Agua y desarrollo económico en zonas cársticas
Pedrozo Acuña, Adrián
Las zonas cársticas comprenden regiones geográficas cuyo subsuelo está caracterizado por una geología dominada por calizas, dolomitas, mármol, yeso y sal, generando ambientes únicos por su belleza. Este tipo de regiones representan aproximadamente el 12 % de la superficie total del planeta y, además, coinciden con zonas de abundantes recursos naturales, como son el agua, las canteras de calizas, el petróleo y el gas natural. En el caso de la península de Yucatán, en los últimos años se ha registrado un crecimiento poblacional y económico acelerado en sus ciudades más importantes, entre las que destacan Mérida y Cancún, pero que incluye a otros polos de desarrollo turístico como Playa del Carmen y Tulum por mencionar algunas. Este desarrollo económico, impulsado por diversas actividades, entre las que destaca el turismo, ha modificado las relaciones sociales entre las comunidades de la península, alterando sistemas de producción agrícola y dietas, y concentrando el crecimiento en sólo algunos polos de desarrollo. Esto, a su vez, ha motivado un crecimiento urbano muy intenso y desordenado en estas ciudades. Este crecimiento no ordenado impone un importante incremento en el riesgo de contaminación del acuífero de Yucatán más que ningún otro proceso antropogénico. Es sabido que la ciudad de Mérida carece de un sistema de drenaje adecuado. Por si esto fuera poco, este crecimiento no ordenado genera altos niveles de tráfico y contaminación del aire que inciden directamente en la calidad de vida de los habitantes. Por tanto, el desarrollo de un proyecto tecnológico de transporte en el sureste mexicano, que comunica las grandes ciudades y las integra con las comunidades más pequeñas, permitirá un desarrollo equitativo, pues les abre la puerta a los habitantes de todas las localidades de la península de Yucatán para acceder e integrarse al desarrollo económico de los polos ya establecidos en la región sin que necesariamente se vea forzada su migración a ellas. Al mismo tiempo, limita el crecimiento de estos polos, pues ya no es necesario vivir en esas ciudades para acceder a una mejor calidad de vida.
DOI: doi.org/10.24850/b-imta-perspectivas-2020-14
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<pubDate>Sat, 01 Jan 2022 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2022-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>La sobreexplotación de acuíferos: camino seguro hacia la quiebra hídrica</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.12013/2276</link>
<description>La sobreexplotación de acuíferos: camino seguro hacia la quiebra hídrica
Pedrozo Acuña, Adrián
El acceso seguro al agua representa una de las inminentes crisis que ya se avizoran a la luz del cambio climático. Esto es especialmente cierto en zonas áridas y semiáridas del mundo, donde la escasez de agua superficial hace del agua subterránea la columna vertebral de la seguridad hídrica y alimentaria. Uno de los casos más emblemáticos que ejemplifican esta situación es el del abasto de agua en Irán, en donde 60% del volumen de agua que se consume tiene un origen subterráneo. Esto se debe a las condiciones naturalmente áridas de esta región, lo que ha redundado en una sistemática extracción de agua del subsuelo por los famosos acueductos subterráneos conocidos como qanats, que sirven para transferir agua del subsuelo a la superficie utilizando a la gravedad como fuerza motriz. En conjunto, la extracción de agua para proveer bienestar a más de 80 millones de habitantes y regar 5.9 millones de hectáreas de tierras agrícolas pusieron sobre los acuíferos de este país una gran cantidad de presión. Aunado a lo anterior, cambios en el clima, así como en la intensidad y frecuencia de las sequías, resultan en una amplificación de la escasez hídrica del país durante el siglo XXI. En promedio, más de la mitad de la capacidad de almacenamiento instalada en las presas iraníes permaneció vacía durante el periodo de 2003 a 2017, lo que obligó a las autoridades a depender aún más del agua subterránea. De esta forma, no es casualidad que Irán se encuentre entre los países con la mayor tasa de agotamiento de acuíferos en el mundo, junto con Estados Unidos, Arabia Saudita y Canadá.
DOI: doi.org/10.24850/b-imta-perspectivas-2021-48
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<pubDate>Fri, 01 Jan 2021 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2021-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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<title>Causas que originan el declive global del agua</title>
<link>http://hdl.handle.net/20.500.12013/2271</link>
<description>Causas que originan el declive global del agua
Pedrozo Acuña, Adrián
Sin importar el tipo de clima bajo el que nos encontremos en el planeta, árido o húmedo, estudios publicados recientemente a partir de información proveniente de satélites y estaciones de monitoreo en tierra han detectado un declive importante en el almacenamiento terrestre de agua (superficial y subterráneo), el cual es más grave en zonas áridas. Estas zonas cubren más del 40% de la superficie terrestre y, tal como lo demostró Schimel (2010), desempeñan un papel preponderante en el secuestro de carbono a escala global. Por otro lado, estas zonas tienen un gran estrés hídrico (Huang et al., 2016) y presentan una alta vulnerabilidad ambiental y económica, al mismo tiempo que son el hogar de un tercio de la población del planeta (UNEP, 2011). Famiglietti (2004) dio cuenta de que en estos climas se presentan la mayor parte de los puntos críticos de declive en el almacenamiento de agua, utilizando para ello datos de la misión satelital GRACE de la Agencia Espacial Norteamericana (NASA). Este declive en la cantidad de agua en ríos y lagos, glaciares, suelo, bosques y acuíferos tiene efectos no solo en la salud de los ecosistemas sino en la estabilidad socioeconómica de las localidades que sufren este fenómeno (Cosgrove y Loucks, 2015, Gleeson et al., 2012).
DOI: doi.org/10.24850/b-imta-perspectivas-2022-02
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<pubDate>Sat, 01 Jan 2022 00:00:00 GMT</pubDate>
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<dc:date>2022-01-01T00:00:00Z</dc:date>
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